La soberanía no es un tabú. [Lectura de 1 minuto]
Hoy es 16 de agosto. En 274 días será 16 de mayo. Más de 6,500 horas en una tómbola de tiempo que poco a poco son desechadas.
A estas fechas, nuestro país se sumerge en más campaña política y con cada elección presidencial que se avecina, vemos que en cuanto a gobiernos [y partidos] se refiere, el espíritu de actitud y la conciencia del dominicano promedio aparentan ser cada más devaluados.
¿Vale la pena hablar de integridad gubernamental? ¿Serán, por alguna vez en la vida, valorables los poderes del Estado? ¿Podrá el país dejar de soportar atrocidades, sea cual sea el tipo?
No importa qué tanto se preocupe la República por votar cualquier 16 de mayo, sino qué puede hacer para demostrar que su "soberanía" no sólo debe ser protegida de potencias extranjeras, pues hasta de nosotros mismos. El derecho al voto no se ha vuelto inservible (aún), es que muchos hemos priorizado lo inservible.
La soberanía no está compuesta de partidos ni candidatos ni procesos electorales, es por ti y por mí. No se trata de un mito, pues tú y yo somos reales. Una nación sin ciudadanos es como un planeta Tierra sin vida, pues la existencia de la palabra libertad es justificada por nuestra propia existencia, eventualmente, una nación soberana es aquella que es libre de desconocidos y de conocidos.
Libertad es voluntad para garantizar el bienestar de la soberanía y contrarrestar los intereses letales a ésta; resumiendo, defender nuestro propio futuro.
Seamos libres y soberanos, no dependientes ni partidistas.